Ley del buen samaritano
Formación en RCP y Primeros Auxilios Hawaii
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
Conforme al Haw. Rev. Stat. § 663-1.5, quien, de buena fe y sin esperar pago, presta atención de emergencia en el lugar de un accidente o emergencia queda inmune frente a la responsabilidad, salvo cuando la conducta llega a la negligencia grave o la conducta dolosa. El mismo texto extiende su protección a los desfibriladores: los usuarios, adquirentes e instructores que actúan de buena fe con un DEA quedan cubiertos según el mismo estándar.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
Hawái no te impone ninguna obligación legal de intervenir: acudir a ayudar, en el espíritu del kokua, es una decisión ofrecida libremente, no un deber. En cuanto actúas de buena fe, la ley te respalda, y considera el uso de un DEA como expresamente protegido. No dejes que el miedo a una demanda te frene; la ley ya ha despejado ese miedo de tu camino.
Por que la capacitacion es importante
En unas islas donde la ayuda avanzada puede estar a minutos —o a un canal— de distancia, la persona presente importa enormemente, porque la supervivencia ante un paro cardíaco cae alrededor de un diez por ciento por cada minuto sin RCP. Eso convierte al testigo en el primer eslabón de la cadena de supervivencia en Hawái, aquel cuyas manos salvan el vacío hasta que llegan los intervinientes. La ley ya ha eliminado el riesgo legal; la formación elimina la duda, para que la atención fluya en el instante en que se necesita. Aprende estas técnicas y te convertirás en alguien con quien tu comunidad puede contar cuando una vida está en juego.